En este enlace se
encuentra el vídeo con la interpretación en directo del primer movimiento de la
Partita que me dedicó el compositor
Víctor Rebullida. La grabación, en directo, tuvo lugar en el programa “Borradores”
de Antón Castro. La obra se compone de: allemanda (en el vídeo), zarabanda,
courante y giga y se estrenó en el Auditorio de Tres Cantos de Madrid.
martes, 19 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Música y fractales. Ruta Mandelbrot I para guitarra.
En este enlace, interpretación en vivo de
"Ruta Mandelbrot I" de Carlos Satué (fragmento), obra grabada en el
CD “Mistúra”.
Música y fractales, en este otro enlace.
Música y fractales, en este otro enlace.
Extracto de la crítica de “Mistúra” de Justino Losada
en filomusica.com:
Por último nos
encontramos una obra cuyo título me trae referencias al mundo de las
matemáticas. Ruta Mandelbrot I,
obra de Carlos Satué que sin duda alguna refleja el estilo fractal en la
música, doctrina ya de sobra respaldada por las teorías del matemático polaco
Benoît Mandelbrot, padre de la Geometría Fractal. Satué, que ya habia realizado
otras obras mediante los métodos fractales, como por ejemplo La Nube de Oort o Agregados, obra interpretada por el mítico Ensemble
Intercontemporain dirigido por Jonathan Nott, teje un entramado de una forma
definida a base de microcélulas musicales idénticas a la idea de la forma como
un todo. Sé que es complicado de percibir, pero no hay mejor ejemplo que el
pictórico, como la del copo de nieve de Koch, para ver las distintas
formaciones que crean una figura mayor. Como ya he dicho, analíticamente la
obra parte de iteraciones (me disculpen las invasiones en los campos
matemáticos) o lo que es lo mismo repeticiones de células musicales, con nuevas
variaciones en cada iteración, lo cual nos da una sensación de escuchar siempre
algo nuevo, pero que en sí no es más que el fruto de los anteriores compases
realizado de una manera exacta y clara llena de todo rigor matemático.
Nuestro
intérprete se muestra lúcido y cerebral en una obra como esta, que cierra el
disco con una más que coherente mixtura (si se me permiten las analogías con el
título original), tarjeta de presentación de Alberto Royo así como de ejemplos
actuales de creación contemporánea.
* Concierto en el Centro Joaquín Roncal de la Fundación CAI/ASC, en Zaragoza. Programa:
Música Española Contemporánea para Guitarra
Primera parte
Antón García Abril: Evocaciones (1981) *
-III “Canta,pájaro lejano” (Juan Ramón Jiménez)
-II “La guitarra hace llorar a los sueños”(Federico García Lorca)
Xavier Benguerell: Cantus (1982)
Víctor C. Rebullida: Gioco (1994)
-Allegro leggiero. Tempo giusto ma senza mesura
-Triste e intenso. Poco rubato
-Scherzando
-Adagio meditativo
-Finale: allegro agitato
Segunda parte
Agustín Charles: El vol de la fada (1996)
“Lo más hermoso que dejo es el fulgor del sol;
segundo, los brillantes astros y el semblante de la luna
y también los pepinos en sazón, las manzanas y las peras”
(Praxila de Sición. Siglo V a .C.)
Joan Guinjoan: Cielo vacío (1996)
“Cuando contemplaba
las flores caídas
sin su color,
del cielo vacío
cayó lluvia fina”
(Shikishi Naishinno. Siglo XIII)
Carlos Cruz de Castro: Preludio nº1 (1996)
“...al profundo oleaje
saltaste de blancas yeguas con alocados pies...”
(Erina de Telos. Siglo IV a.C.)
Francisco Guerrero: Ramas (1996)
¡Si tú vieras a quién hablas!
mudo quedarías del fulgor de sus alhajas.
Brota la luna, en su cuerpo, por doquier
y, en su ropaje, la rama juega”
(Nazhun Bin Al-Quila-I-de Granada. Siglo XI)
Xavier Montsalvatge: Adagieto spirituale (1996)
¿Cómo podrá nadie,
cómo, mientras
viva en este mundo,
estar un momento
sin melancolía?
(Izumi Shikibu. Siglo XI)
Carlos Satué: Ruta Mandelbrot I (1999)
(dedicada a Alberto Royo)
domingo, 10 de marzo de 2013
Jesus bleibet meine Freude, de la Cantata BWV 147 de Bach
Rembarndt: Virgen con el niño en las nubes.
Jesus bleibet meine Fruede, de la
Cantata BWV 147 de Bach, compuesta para la fiesta de la Visitación de la Virgen y
estrenada en dicha festividad el 2 de julio de 1.723.
Jesus bleibet meine Freude,
Meines Herzens Trost und Saft,
Jesus wehret allem Leide,
Er ist meines Lebens Kraft,
Meiner Augen Lust und Sonne,
Meiner Seele Schatz und Wonne;
Darum lass ich Jesum nicht
Aus dem Herzen und Gesicht.
Meines Herzens Trost und Saft,
Jesus wehret allem Leide,
Er ist meines Lebens Kraft,
Meiner Augen Lust und Sonne,
Meiner Seele Schatz und Wonne;
Darum lass ich Jesum nicht
Aus dem Herzen und Gesicht.
Jesús sigue siendo mi alegría,
consuelo y savia de mi corazón,
Jesús me defiende de toda pena,
Él es la fuerza de mi vida,
el gozo y el sol de mis ojos,
el tesoro y el prodigio de mi alma;
por eso no quiero a Jesús
fuera de mi corazón y mi vista.
consuelo y savia de mi corazón,
Jesús me defiende de toda pena,
Él es la fuerza de mi vida,
el gozo y el sol de mis ojos,
el tesoro y el prodigio de mi alma;
por eso no quiero a Jesús
fuera de mi corazón y mi vista.
jueves, 21 de febrero de 2013
Luys de Milán. Pavana VI (El Maestro. Valencia. 1536)
Pavana
VI de Luys de Milán, perteneciente al Libro de música de vihuela de mano
intitulado El Maestro (Valencia, 1536).
La vihuela alcanzó sus más altas cotas como instrumento de la nobleza durante la época de Carlos V, de esmerada educación musical y a cuyo servicio trabajaron Milán, Mudarra y Narváez. En la corte de Felipe II continuó el esplendor vihuelístico pero desde aproximadamente 1580, la vihuela (y la guitarra renacentista de cuatro órdenes) irá perdiendo terreno en favor de otro instrumento, esta vez de cinco órdenes y con un carácter más popular y, al principio, más sencillo de tocar: la guitarra barroca; la aparición de una nueva estética musical o la introducción del rasgueo terminarían por enterrar a la vihuela.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Luys de Narváez: Romanesca. siglo XVI.
Luys
de Narváez: Romanesca “Guárdame las vacas”,
de los Seis libros del Delphin de música
de cifra para tañer vihuela (Valladolid, 1538). “Guárdame las vacas” es el título
de una canción muy popular en la España de los siglos XV y XVI cuya melodía fue
utilizada por numerosos compositores como tema de sus obras y cuya letra rezaba
así:
Guárdame
las vacas, carillejo/ y besart'he/ sino, bésame tú a mi/ que yo te las
guardaré.
jueves, 31 de enero de 2013
Crítica discográfica. Soirée dans Grenade.
Cuando
uno se dispone a escuchar por vez primera a un intérprete “desconocido”, lo
primero que anhela es que éste “cuente” las cosas de forma diferente. En un
momento en el que las interpretaciones se parecen demasiado entre sí, en el que
basta acceder a través de la red a tantas versiones de una misma obra, toparse
con alguien que, pese a su juventud, reivindica el derecho a tener un discurso
propio, es ciertamente reconfortante. Digo reivindica porque no todas las
intenciones de Lazhar Cherouana alcanzan la concreción, pues algunas se apuntan
sin llegar a plasmarse con claridad (a veces porque su propia capacidad técnica
hace que los árboles impidan ver el bosque) pero en otros momentos, cuando
Cherouana parece olvidar la gran técnica que atesora, adivinamos en él un
potencial intérprete de envergadura.
No podemos desligar la presente interpretación de las obras de Falla, Turina, Antonio José, Rodrigo y Barrios, de otros aspectos que hacen de esta grabación algo especial: la temática que sirve de hilo conductor a la serie de grabaciones titulada Dans Grenade (IBS-Iberia Classical), de la que forma parte este Soirée dans Grenade de Lazhar Cherouana (el registro en lugares emblemáticos de la ciudad —el baño árabe Hammān Al-Yaouza, conocido como baño de Nogal o El Bañuelo—; un repertorio de música española o relacionada con España y, más concretamente, con Andalucía y la propia ciudad de Granada; y los más que acertados comentarios de Francisco José Giménez, del Departamento de Musicología de la Universidad de Granada).
No podemos desligar la presente interpretación de las obras de Falla, Turina, Antonio José, Rodrigo y Barrios, de otros aspectos que hacen de esta grabación algo especial: la temática que sirve de hilo conductor a la serie de grabaciones titulada Dans Grenade (IBS-Iberia Classical), de la que forma parte este Soirée dans Grenade de Lazhar Cherouana (el registro en lugares emblemáticos de la ciudad —el baño árabe Hammān Al-Yaouza, conocido como baño de Nogal o El Bañuelo—; un repertorio de música española o relacionada con España y, más concretamente, con Andalucía y la propia ciudad de Granada; y los más que acertados comentarios de Francisco José Giménez, del Departamento de Musicología de la Universidad de Granada).
El
Homenaje Pour le tombeau de Debussy de Falla, dedicado a Miguel Llobet y
publicado en 1920 en La Revue Musicale es una de las obras más
importantes del repertorio guitarrístico, a pesar de su reducida extensión, y
la única que Falla compuso para la guitarra. El maestro granadino (aunque
gaditano de nacimiento, Falla vivió en Granada —su “pequeño París”— entre 1922
y 1936, año en que estalló la Guerra Civil y se exilió a Argentina, compuso
allí su Amor Brujo y recuperó del olvido el cante jondo junto a su gran
amigo Federico García Lorca, en 1922) recurre al ritmo de la habanera, que era
para los franceses sinónimo de ritmo español, terminando con una cita de la Soirée
dans Grenade de Debussy. La versión de nuestro intérprete es contenida,
reflexiva. El guitarrista, con un sonido cálido y redondo, aborda con madurez
esta pieza, con un único pero: una errata en un acorde, allá por el primer
minuto. Como suele decirse, el mejor escribiente echa un borrón y la
incorrección no resta méritos a la estimable lectura de Lazhar Cherouana de
esta obra maestra.
La Sevillana de Turina, obra solicitada por Segovia al compositor andaluz, carece de la profundidad de la obra de Falla, pero se muestra seductora en manos del joven guitarrista, al que quizás le falte un punto de contundencia en algún instante, si bien es cierto que no se echa de menos de forma ostensible ante la sensación de que Cherouana defiende su interpretación con coherencia, buscando el color más adecuado en todo momento y abordando con calidez las secciones más líricas.
Si el Homenaje de Falla es una de las obras maestras de nuestro repertorio, dentro de las pequeñas, con la Sonata de Antonio José sucede algo parecido, pero hablando ya de obras de dimensiones importantes. Vinculado a la Generación del 27, autor de otra obra para guitarra (el Romancillo infantil) y fusilado el 11 de octubre de 1936 durante la Guerra Civil, Antonio José es un músico de gran talla, como demuestra su Sonata, un maestro en la transformación temática más cercano al impresionismo que al neoclasicismo. Lazhar Cherouana nos brinda con la obra de Antonio José la mejor interpretación de todo el disco. Se percibe una concepción global, meditada, trascendente, especialmente en el magnífico primer movimiento, lejos del discurso deslavazado al que estamos acostumbrados en manos de otros guitarristas. En el encantador Minueto fluctúa con naturalidad entre la flexibilidad y la gravedad. La pavana camina con paso lento pero el fraseo, largo y sentido, no decae, recreándose en el color de la armonía sin que el discurso se resienta y empleando con criterio la dinámica en aquellos momentos en los que la melodía pasa a los graves, perfectamente integrada esa dinámica en el acompañamiento, recordando unas veces a Brahms, otras a Ravel, otras a Satie. En el movimiento final de la Sonata, Cherouana pone definitivamente el virtuosismo al servicio de la expresión, la técnica al servicio de la música, evidenciando que, aunque le queda aún camino por recorrer, tiene las ideas claras y marcha con paso firme.
Debo reconocer que Rodrigo no es uno de mis compositores preferidos, exceptuando sin dudar su Invocación y Danza. Sin embargo, he disfrutado mucho de las obras seleccionadas para esta grabación. En Junto al Generalife, obra que trata de describir los jardines de La Alhambra, Cherouana "se disfraza" de Julian Bream y bucea en un mar de colores, resolviendo con clase la parte rítmica y ejecutando un trémolo con pincelada fina y exquisita sensibilidad, reflejando a la perfección ese “murmullo de las brisas perfumadas” del que hablaba Joaquín Rodrigo. Elogio de la guitarra, obra que Angelo Gilardino solicitó a Joaquín Rodrigo para la serie de música del siglo XX de la Editorial Bèrben iba a ser, en origen, un concierto en tres movimientos, que tres años antes había estado en el ánimo de Castelnuovo-Tedesco, quien falleció sin iniciar su composición. En principio, la intención era dedicar el primer movimiento a la guitarra en un sentido noble (La guitarra en el palacio), el segundo a la vertiente místico-religiosa (La guitarra en la Catedral) y la tercera al ámbito más popular y a la danza (La guitarra en el campo). Rodrigo reconvirtió la idea en una sonata que respeta la concepción original manteniendo el título pero no los subtítulos. La interpretación vuelve a ser más que coherente, contemplativa unas veces, decidida otras, quizás con esa pizca de vigor que uno echaba en falta en Turina. El movimiento central nos envuelve en la atmósfera de la catedral castellana, con armónicos evocando las campanas y una austera melodía. El final, rítmico y jubiloso, de rasgos neoclásicos y retrogusto scarlattiano, cuenta con las habituales disonancias tan del gusto de Rodrigo, que Lazhar Cherouana afronta con la sutileza y mesura apropiadas.
Soirée dan Grenade termina con el trémolo Un sueño en la floresta de Agustín Barrios, personaje peculiar (en 1932 empezó a llamarse Nitsuga Mangoré, el Paginini de la guitarra de las selvas del Paraguay —Nitsuga: Agustín escrito al revés- y Mangoré: legendario jefe Guaraní que peleó durante la conquista española—), gran guitarrista y prolífico compositor (escribió más de trescientas piezas para guitarra) cuyo estilo absorbe influencias variadas: la música barroca, la música de salón, el neoclasicismo, el folclore. La obra seleccionada, de carácter claramente descriptivo, es interpretada con solvencia técnica y refinada musicalidad, cerrando de manera emotiva un disco que supone una excelente tarjeta de presentación de un guitarrista que seguro dará que hablar.
Alberto Royo
Publicado en Guitarra-Artepulsado.
La Sevillana de Turina, obra solicitada por Segovia al compositor andaluz, carece de la profundidad de la obra de Falla, pero se muestra seductora en manos del joven guitarrista, al que quizás le falte un punto de contundencia en algún instante, si bien es cierto que no se echa de menos de forma ostensible ante la sensación de que Cherouana defiende su interpretación con coherencia, buscando el color más adecuado en todo momento y abordando con calidez las secciones más líricas.
Si el Homenaje de Falla es una de las obras maestras de nuestro repertorio, dentro de las pequeñas, con la Sonata de Antonio José sucede algo parecido, pero hablando ya de obras de dimensiones importantes. Vinculado a la Generación del 27, autor de otra obra para guitarra (el Romancillo infantil) y fusilado el 11 de octubre de 1936 durante la Guerra Civil, Antonio José es un músico de gran talla, como demuestra su Sonata, un maestro en la transformación temática más cercano al impresionismo que al neoclasicismo. Lazhar Cherouana nos brinda con la obra de Antonio José la mejor interpretación de todo el disco. Se percibe una concepción global, meditada, trascendente, especialmente en el magnífico primer movimiento, lejos del discurso deslavazado al que estamos acostumbrados en manos de otros guitarristas. En el encantador Minueto fluctúa con naturalidad entre la flexibilidad y la gravedad. La pavana camina con paso lento pero el fraseo, largo y sentido, no decae, recreándose en el color de la armonía sin que el discurso se resienta y empleando con criterio la dinámica en aquellos momentos en los que la melodía pasa a los graves, perfectamente integrada esa dinámica en el acompañamiento, recordando unas veces a Brahms, otras a Ravel, otras a Satie. En el movimiento final de la Sonata, Cherouana pone definitivamente el virtuosismo al servicio de la expresión, la técnica al servicio de la música, evidenciando que, aunque le queda aún camino por recorrer, tiene las ideas claras y marcha con paso firme.
Debo reconocer que Rodrigo no es uno de mis compositores preferidos, exceptuando sin dudar su Invocación y Danza. Sin embargo, he disfrutado mucho de las obras seleccionadas para esta grabación. En Junto al Generalife, obra que trata de describir los jardines de La Alhambra, Cherouana "se disfraza" de Julian Bream y bucea en un mar de colores, resolviendo con clase la parte rítmica y ejecutando un trémolo con pincelada fina y exquisita sensibilidad, reflejando a la perfección ese “murmullo de las brisas perfumadas” del que hablaba Joaquín Rodrigo. Elogio de la guitarra, obra que Angelo Gilardino solicitó a Joaquín Rodrigo para la serie de música del siglo XX de la Editorial Bèrben iba a ser, en origen, un concierto en tres movimientos, que tres años antes había estado en el ánimo de Castelnuovo-Tedesco, quien falleció sin iniciar su composición. En principio, la intención era dedicar el primer movimiento a la guitarra en un sentido noble (La guitarra en el palacio), el segundo a la vertiente místico-religiosa (La guitarra en la Catedral) y la tercera al ámbito más popular y a la danza (La guitarra en el campo). Rodrigo reconvirtió la idea en una sonata que respeta la concepción original manteniendo el título pero no los subtítulos. La interpretación vuelve a ser más que coherente, contemplativa unas veces, decidida otras, quizás con esa pizca de vigor que uno echaba en falta en Turina. El movimiento central nos envuelve en la atmósfera de la catedral castellana, con armónicos evocando las campanas y una austera melodía. El final, rítmico y jubiloso, de rasgos neoclásicos y retrogusto scarlattiano, cuenta con las habituales disonancias tan del gusto de Rodrigo, que Lazhar Cherouana afronta con la sutileza y mesura apropiadas.
Soirée dan Grenade termina con el trémolo Un sueño en la floresta de Agustín Barrios, personaje peculiar (en 1932 empezó a llamarse Nitsuga Mangoré, el Paginini de la guitarra de las selvas del Paraguay —Nitsuga: Agustín escrito al revés- y Mangoré: legendario jefe Guaraní que peleó durante la conquista española—), gran guitarrista y prolífico compositor (escribió más de trescientas piezas para guitarra) cuyo estilo absorbe influencias variadas: la música barroca, la música de salón, el neoclasicismo, el folclore. La obra seleccionada, de carácter claramente descriptivo, es interpretada con solvencia técnica y refinada musicalidad, cerrando de manera emotiva un disco que supone una excelente tarjeta de presentación de un guitarrista que seguro dará que hablar.
Alberto Royo
miércoles, 30 de enero de 2013
Vídeo: Folías Gallegas de Santiago de Murcia.
Santiago de Murcia, maestro de guitarra de
la reina Doña María Luisa de Saboya, primera esposa de Felipe V, publicó en
1714 Resumen de acompañar la parte con la guitarra,
con en el que culmina la escuela española barroca para ese instrumento. Conocemos
de él dos manuscritos, el de Pasacalles y obras de
guitarra (1732) y el denominado Códex Saldívar nº 4, que
parece un primer volumen de la obra anterior.
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